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El día que apalearon a Satanás y sus demonios


Fernando Alexis Jiménez

Satanás estaba dormitando en su oficina, con una revista de noticias de actualidad internacional desplegada en su escritorio, una taza con café tinto a medio consumir y el ventilador trayendo brisa fresca a la estancia pero con un ruido ensordecedor de aspas enloquecidas; él se veía tan plácido que no se inmutaba ni siquiera por sus propios ronquidos.

--Don Sata, don Sata… Es urgente…—le dijo atropelladamente un demonio que ignoró el letrero de “No molestar” en el picaporte de la puerta de entrada.

Rescatar a los perdidos, ¿qué lugar ocupa la oración?


¿Métodos? Le soy sincero: Utilizamos muchos. Uno que recuerdo como anecdótico: con el grupo de evangelismo acordamos trabajar en el oriente de mí amada Santiago de Cali, en una zona popular.

Dada la renuencia de las personas, optamos por distribuir comestibles. Imaginábamos que al reunirse muchos curiosos, podríamos aprovechar ocasión para distribuir literatura y compartirles el Evangelio del Señor Jesús.

Llegó el día y pusimos en práctica nuestro plan. Pero para nuestra desilusión, las personas se marcharon sin siquiera decir: "Gracias". Nos dejaron con los tratados evangelísticos en las manos.

En otra ocasión nos propusimos proyectar películas en los parques, aprovechando la afluencia de público. Es cierto que reuníamos un buen auditorio; sin embargo al apagar el proyecto y disponernos a consolidad el mensaje, llevando a los visitantes a hacer decisión de fe por Jesucristo, quedábamos solos, como si les hubiéramos dicho que les íbamos a cobrar por el filme.
Abordar a las personas casa por casa fue otra propuesta.

Los resultados fueron igualmente fallidos. Las personas nos atendían con la prevención de que les fuéramos a ofrecer alguna revista. Por favor, no me malinterprete. No desestimo los métodos. Yo mismo los he utilizado. Lo que ha cambiado es el elemento esencial que utilizamos ahora: la oración.


Antes de desarrollar un impacto evangelístico en determinada área, convocamos a jornadas de ayuno y oración. Los resultados, además de sorprendentes, saltan a la vista. El proceso de evangelización resulta ahora mucho más eficaz.

Recobrando el territorio

La Biblia es muy clara cuando nos enseña que como consecuencia del pecado, Satanás tiene amplio dominio sobre naciones, regiones, ciudades y áreas territoriales específicas. El mismo Satanás señaló que los reinos con su grandeza le pertenecen: "De nuevo lo tentó el diablo, llevándolo a una montaña muy alta, y le mostró todos los reinos del mundo y su esplendor. —Todo esto te daré si te postras y me adoras" (Mateo 4:8, 9. Nueva Versión Internacional).
A usted y a mí, en nuestra condición de cristianos comprometidos, nos corresponde recobrar los territorios sobre los que gobierna nuestro adversario espiritual. Es una tarea que nos delegó el Señor Jesús, y que se encuentra claramente ilustrada en el llamamiento que Él le hizo al apóstol Pablo: "…para que les abras los ojos y se conviertan de las tinieblas a la luz, y del poder de Satanás a Dios, a fin de que, por la fe en mí, reciban el perdón de los pecados y la herencia entre los santificados" (Hechos 26:18, Nueva Versión Internacional).

Es un compromiso orientado en dos direcciones: la primera, esfuerzo, y la segunda, perseverancia. Cuando alcanzamos almas para el Reino de Dios, abrimos sus ojos, muchísimo tiempo cegados por Satanás. Rescatarlos del mundo de tinieblas en que han estado inmersos, y librarlos del poder enemigo, es una labor ardua, sobre todo cuando nuestro enemigo no quiere quedarse quieto. Pero en Jesucristo tenemos asegurada la victoria siempre.

Las personas a quienes les predicamos, una vez cae la venda de sus ojos, comprenden la grandeza de la Salvación en Cristo y encuentran perdón para sus pecados. Es un cimiento fuere para que avancen en el proceso de crecimiento personal y espiritual, acompañando su decisión por la santificación que se opera en sus vidas por la obra redentora del Señor Jesús.

¿Fácil? En absoluto. Es una batalla que demanda paciencia y firmeza. Recuerde que Satanás no quiere soltar las almas y menos, ceder el terreno sobre el cual ha dominado por años. Jamás olvide que "… nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales" (Efesios 6.12, Nueva Versión Internacional).

Bajo este convencimiento, elevamos oraciones específicas antes, durante y después de una jornada de evangelización indistintamente del método que se haya utilizado. Tenga presente que las batallas las ganamos de rodillas, en oración, delante del Señor.
La oración frente a los métodos

Al igual que usted, he leído abundante material y me propuse ahondar en el tema de la evangelización cuando cursaba la carrera de teología en el Seminario Bíblico. No obstante, en la práctica, se aprende que los métodos no son eficaces si no los hemos regado los planes y proyectos con abundante oración, dándole a Dios el primer lugar (Cf. Salmo 37:5)

La Biblia nos enseña que Dios espera que sus hijos asumamos el papel protagónico que nos corresponde como intercesores: "Yo he buscado entre ellos a alguien que se interponga entre mi pueblo y yo, y saque la cara por él para que yo no lo destruya. ¡Y no lo he hallado!"(Ezequiel 22:30, Nueva Versión Internacional), y también: "Lo ha visto, y le ha asombrado ver que no hay nadie que intervenga. Por eso su propio brazo vendrá a salvarlos; su propia justicia los sostendrá" (Isaías 59:16, Nueva Versión Internacional).

Debemos interceder. Es a la vez imperativo y fundamental. Clamar antes de proclamar el Evangelio. Preparar el terreno. Rn la medida en que oramos por territorios en los que plantaremos la semilla de la Palabra, pidiendo a Dios a favor de las almas que los habitan, veremos la victoria y estaremos llevando a la práctica la instrucción del autor sagrado: "Así que sométanse a Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes" (Santiago 4:7, Nueva Versión Internacional).

Es hora de orientar el orden de la planificación y desarrollo del trabajo evangelístrico. Además de que sobra recordar que nuestro amado Señor Jesucristo debe ocupar el primer lugar. A Él debemos presentarle los planes y programas en oración. Sólo así tendremos asegurada la victoria, y veremos muchas almas viviendo a los pies de nuestro Salvador, como lo anhelamos en el corazón.

© Fernando Alexis Jiménez 


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Guerra Espiritual para recobrar territorios en manos de Satanás



Oración, clave para librar batallas contra el mundo de las tinieblas...

La iglesia de Jesucristo debe asumir su papel protagónico en la extensión del Reino de Dios, derribando fortalezas y erradicando el dominio del mundo de las tinieblas sobre naciones, ciudades y barrios.

Fernando Alexis Jiménez
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La imaginación de muchos en el pueblo llevó a que, durante las conversaciones en voz baja, se indicara que aquella casa de la colina, era un “lugar embrujado”. Todos comentaban sobre los ruidos y acontecimientos extraños que ocurrían allí e incluso, doña Genoveva, la matrona del caserío, se atrevió a decir que se trataba de una vivienda en la que se practicaban ritos satánicos, los viernes en la noche.

Una familia se mudó, pero duró poco tiempo en la residencia. Tan misteriosamente como llegaron, se fueron. No dijeron nada. Un día amaneció y ya no estaban. No dejaron rastro alguno de su partida.

--No soportaron la presión de los demonios—aseguró doña Genoveva--. Pasaron noches en vela, dominados por el terror--.

--Y el niño menor veía espíritus—añadió otra comadrona--. Decía que eran rojos y se parecían a los duendes--.

Sólo Sofía y Manuel, quienes compraron la vivienda en muy buen estado, hicieron frente al fenómeno. Por supuesto, no era el fruto de mentes fantasiosas sino real: en todos los espacios se producían hechos inexplicables. No había lugar en el que no sintieran la presencia del mundo de las tinieblas.

--No era en las noches únicamente—relató la joven--. De día también se escuchaban ruidos, en algunos sectores como las piezas y el cuarto de baño, en donde además hacía un frío insoportable. Además eran comunes los malos olores. El ambiente era pesado—proseguía, enfatizando cada frase--. Definitivamente allí había algo extraño--.

Manuel, que posaba de escéptico, tuvo que aceptar la situación; lo que pasaba en la vivienda no era normal. “Ese sitio se encontraba infestado de demonios”, admitió.

Un sacerdote visitó la vivienda y practicó un exorcismo; luego lo hizo un pastor Pentecostal.

--Reconocíamos la realidad del mundo de las tinieblas, pero más, de la posesión territorial que ejercían los espíritus sobre áreas geográficas específicas en aquel lugar--, explicó el reverendo Jaime, tras haber ministrado liberación en el Nombre y poder de Jesucristo.

¿Pueden los demonios posesionarse de un lugar? Por supuesto que sí. Hay fundamento bíblico para afirmarlo. Hay varios factores que favorecen esa situación. En el caso de la residencia Argentina, se comprobó que por años fue utilizada como punto de encuentro para reuniones de un grupo ocultista muy fuerte.

Los demonios ejercen dominio territorial
Desde la antigüedad encontramos pasajes Escriturales que nos corroboran el que los patriarcas conocían la realidad y consecuencias de los espíritus territoriales. Hasta tanto se eliminaran ídolos y lugares de adoración cúltica, el mundo de las tinieblas tenía “derecho legal” para operar en un país o una región determinada.

A las puertas de la tierra prometida, Dios le habló a Moisés y al pueblo de Israel: “«Habla con los israelitas y diles que, una vez que crucen el Jordán y entren en Canaán, deberán expulsar del país a todos sus habitantes y destruir a todos los ídolos e imágenes fundidas que ellos tienen. Ordénales que arrasen todos sus santuarios paganos y conquisten la tierra y la habiten, porque yo se la he dado a ellos como heredad.”(Números 33:50-53. Nueva Versión Internacional)

Observe que hasta tanto erradicaran todo vínculo con los pueblos paganos, adoradores de ídolos y dioses de las tinieblas, les iba a resultar imposible tomar la tierra que Dios les daba en posesión.

Los demonios establecen potestades en áreas geográficas específicas, lo que explica que haya ciudades con mayor índice de violencia, manifestaciones de delincuencia y accidentes de tránsito, entre otros.

En Marcos, capítulo 5, encontramos que la región de Gadara en la que ministró el Señor Jesús a un endemoniado, existía gobierno por parte de fuertes potestades. Una lectura cuidadosa del pasaje nos revelará que los espíritus inmundos no querían irse de la región.

Una persona puede abrir puertas al dominio territorial
Cuando un padre de familia o alguien con personas bajo su responsabilidad—por ejemplo los gobernantes--, le abren puertas a Satanás, él entra a ejercer influencia sobre viviendas, barrios, ciudades y países enteros.

Un ejemplo claro lo hallamos en el rey Acaz, de quien dice la Biblia que: “…sacó las cosas de valor del templo del Señor, del palacio real y de las casas de los jefes para dárselas como tributo al rey de Asiria, no consiguió de él ninguna ayuda. Pero a pesar de encontrarse en tal aprieto, continuó siendo infiel al Señor. ¡Así era el rey Ahaz! Ofreció sacrificios a los dioses de Damasco, que fueron la causa de su derrota. Pensó que, si los dioses de Siria habían ayudado a los reyes de este país, también le ayudarían a él, si les ofrecía sacrificios. Pero ellos fueron la causa de su propia ruina y de la ruina de todo Israel. Ahaz juntó los utensilios del templo de Dios y los hizo pedazos, cerró las puertas del templo y mandó que se le hiciesen altares paganos en todas las esquinas de Jerusalén. Edificó santuarios paganos en todas las ciudades de Judá para quemar incienso a otros dioses, provocando así la ira del Señor, Dios de sus antepasados.”(2 Crónicas 28:21-25, Versión Popular)

La inclinación del monarca a la idolatría, trajo como consecuencia la derrota, la ruina y enfermedades para su pueblo. Él pecó contra Dios, pero también el pueblo fue llevado a la crisis.

¿Qué de alguien que ve pornografía o guarda amuletos en una vivienda? Afecta a todos quienes residen bajo el mismo techo. No lo olvide: Satanás se vale de cualquier oportunidad para ejercer dominio sobre un territorio.

En los aires, los demonios se oponen al plan de Dios

Hay tres cielos. ¿Recuerda? El primero, compuesto por todo lo que vemos. El segundo, donde se mueven las tinieblas y, el tercero, donde está Dios. Sobre este aspecto he escrito bastante y aprovecharé nuevos Estudios para profundizar en el asunto, pero mi propósito es ilustrar el gobierno territorial de los espíritus.

El profeta Daniel estaba orando a Dios por su pueblo, y el Señor le envió un mensajero. “Entonces me dijo: "No tengas miedo, Daniel. Tu petición fue escuchada desde el primer día en que te propusiste ganar entendimiento y humillarte ante tu Dios. En respuesta a ella estoy aquí. Durante veintiún días el príncipe de Persia se me opuso, así que acudió en mi ayuda Miguel, uno de los príncipes de primer rango. Y me quedé allí, con los reyes de Persia. Pero ahora he venido a explicarte lo que va a suceder con tu pueblo en el futuro, pues la visión tiene que ver con el porvenir.”(Daniel 10:12- . Nueva Versión Internacional)

Tome nota: Dios respondió a las oraciones de Daniel, sin embargo, Satanás y sus huestes se oponen abiertamente a que se cumpla Su plan divino.

Eso explica por qué en muchas áreas parecieran infructuosos los esfuerzos evangelísticos. No obstante, cuando se hace guerra espiritual mediante caminatas de oración, ungir con aceite áreas y lugares donde se compartirán las Buenas Nuevas, ayunos y vigilias—entre otras actividades--, las fortalezas espirituales de maldad se debilitan y el Evangelio puede penetrar poderosamente en diferentes lugares. ¡Las vendas del enemigo caen del rostro de almas que, de otra manera, correrían el peligro de perderse por la eternidad sin Cristo en su corazón!

Ídolos con revestimiento de religiosidad

En mi amado país, Colombia, hay imágenes religiosas que reciben adoración. Esos ídolos se constituyen en “puntos de contacto” para el mundo de las tinieblas. Ejercen dominio sobre los territorios gracias a esas prácticas de veneración de feligreses.

Cuando Pablo y sus colaboradores comenzaron a predicar en Éfeso, se enfrentaron abiertamente a la potestad territorial que dominaba allí. Las Escrituras señalan que “Por aquellos días se produjo un gran disturbio a propósito del Camino. Un platero llamado Demetrio, que hacía figuras en plata del templo de Artemisa, proporcionaba a los artesanos no poca ganancia.25 Los reunió con otros obreros del ramo, y les dijo: —Compañeros, ustedes saben que obtenemos buenos ingresos de este oficio. Les consta además que el tal Pablo ha logrado persuadir a mucha gente, no sólo en Éfeso sino en casi toda la provincia de Asia. Él sostiene que no son dioses los que se hacen con las manos. Ahora bien, no sólo hay el peligro de que se desprestigie nuestro oficio, sino también de que el templo de la gran diosa Artemisa sea menospreciado, y que la diosa misma, a quien adoran toda la provincia de Asia y el mundo entero, sea despojada de su divina majestad. Al oír esto, se enfurecieron y comenzaron a gritar:—¡Grande es Artemisa de los efesios! En seguida toda la ciudad se alborotó. La turba en masa se precipitó en el teatro, arrastrando a Gayo y a Aristarco, compañeros de viaje de Pablo, que eran de Macedonia.”(Hechos 19:23-29, Nueva Versión Internacional)

Literalmente se enfrentaron al mismo demonio, a la fortaleza que gobernaba ese territorio y dominaba sobre hombres y mujeres.

¿Cómo comienzan a tomar fuerza las fortalezas de maldad? Desde la mente. Recuerde, es el principal blanco de ataque de Satanás y sus huestes. Es por eso que el mundo está inundado de perversión, pornografía y antivalores.

El autor Francis Frangipane, explica que “Estas fortalezas existen en los patrones de pensamientos y de ideas que gobiernan en los individuos, las iglesias, las comunidades y las naciones, antes que se pueda reclamar la victoria, es necesario derribar tales fortalezas y quitarle la armadura a Satanás. Entonces las armas poderosas de la Palabra y del Espíritu podrán zaquear la casa de Satanás con toda eficacia.”(Frangipane, Francis. “Los 3 campos de la lucha espiritual”. Editorial Desafío, Colombia. 1989, pg. 30.)

Las fortalezas, en esencia, deben derribarse. Es esencial y en esa tarea debe vincularse activamente la iglesia de Jesucristo hoy día.

Los demonios sienten que un territorio es de su propiedad
El Señor Jesús compartió con sus discípulos y nosotros hoy, un pasaje que le invito a considerar detenidamente: “Cuando un espíritu maligno sale de una persona, va por lugares áridos, buscando descanso sin encontrarlo. Entonces dice: "Volveré a la casa de donde salí." Cuando llega, la encuentra desocupada, barrida y arreglada. Luego va y trae a otros siete espíritus más malvados que él, y entran a vivir allí. Así que el estado postrero de aquella persona resulta peor que el primero. Así le pasará también a esta generación malvada. “(Mateo 12:43-45. Nueva Versión Internacional)

Los demonios, como describe el amado Salvador, buscan corporizarse, y lo hacen a través de hombres y mujeres que les han abierto camino. Igual, toman gobierno de ciudades donde abunda el pecado y mediante prácticas perversas e idolátricas, se les abren puertas.

¿Casas poseídas por Satanás?
El relato de la casa gobernada por espíritus en Argentina, es común en muchos países. El que esos lugares hayan sido utilizados para cultos satánicos, les permite ejercer demonio.

¿Qué hacer? Es necesario cerrar puertas al mundo de las tinieblas y deshacerse de todo lo que le conceda “derecho legal” al enemigo.

El patriarca Josué fue claro al advertirle a Israel: “Por lo tanto, ahora ustedes entréguense al Señor y sírvanle fielmente. Desháganse de los dioses que sus antepasados adoraron al otro lado del río Éufrates y en Egipto, y sirvan sólo al Señor. Pero si a ustedes les parece mal servir al Señor, elijan ustedes mismos a quiénes van a servir: a los dioses que sirvieron sus antepasados al otro lado del río Éufrates, o a los dioses de los amorreos, en cuya tierra ustedes ahora habitan. Por mi parte, mi familia y yo serviremos al Señor.”(Josué 24:14, 15. Nueva versión Internacional)

Todo parte de una decisión personal, revestida de firmeza, renunciando a todo lo que pudiera atarnos al mundo de las tinieblas.

Generando confusión en el mundo de las tinieblas
Cuando echamos fuera todo lo que permite el dominio territorial, el mundo de las tinieblas sufre confusión como describe el profeta Jeremías: “La palabra del Señor acerca de los babilonios y de su país vino al profeta Jeremías: «¡Anuncien y proclamen entre las naciones! ¡Proclámenlo, levanten un estandarte! No oculten nada, sino digan: "¡Babilonia será conquistada!¡Bel quedará en vergüenza! ¡Marduc quedará aterrado!¡Sus imágenes quedan humilladas, y aterrados sus ídolos!.”(Jeremías 50:1, 2. Nueva Versión Internacional)

Aunque inicialmente el pasaje alude a la confrontación a Babilonia, tiene estrecha relación con la Guerra Espiritual y nos muestra que podemos generar confusión en el mundo de las tinieblas cuando lo enfrentamos. En oración, bajo el poder y autoridad de Jesucristo, derribamos fortalezas territoriales (Cf. Lucas 10:18, 19).

Es entonces cuando la iglesia asume su papel protagónico en guerra espiritual a través de la oración, como explica el autor y conferencista internacional, Frank Marzullo: “Si quiere ganar su ciudad, su iglesia, su hogar, su negocio para Jesús, hay que empezar aquí. En el Nombre de Jesús hay que atar el poder de los espíritus que Satanás ha asignado a fin de que gobiernen sobre áreas en particular.”(Marzullo, Frank. “Victoria sobre los espíritus malignos”. Editorial Unilit. EE.UU., 1996, pg. 12)

Como pastor, obrero o líder pregúntese: “¿Qué estoy haciendo para evitar el avance del mundo de las tinieblas a través de las fortalezas territoriales?”. Recuerde que usted y yo libramos la batalla en oración y junto con nuestras congregaciones, debemos avanzar en esa dirección: recuperar los territorios en manos de los demonios.

Tiempo de dar la batalla

Además de debilitar el accionar del mundo satánico, es necesario compartir con las almas la importancia de sacar el anatema de los hogares. Que haya una renuncia voluntaria a toda atadura con el ocultismo. Es un paso fundamental para que comencemos a recuperar territorios.

Las caminatas de oración, tomando para Cristo territorios, constituyen una opción importante orientada a derribar fortalezas como negocios de prostitución, discotecas, cantinas, centros de espiritismo, moteles y otros “puntos de contacto” mediante los cuales Satanás tiene “derecho legal” a gobernar sobre un área específica.

Comparto, para concluir, un incidente ocurrido hace algún tiempo cuando nuestra denominación rentaba un edificio de tres pisos. Los dos primeros, los ocupábamos nosotros. En el tercero, se ubicaba una discoteca.

¿Peleamos con ellos? En absoluto. Dimos la batalla en oración. Clamor. Persistencia. Convicción de que Dios peleaba por nosotros.

Cierto día, sin que nos esforzáramos físicamente salvo el clamor permanente, los propietarios decidieron retirar el negocio tras una gresca en la que participaron varios de los fiesteros.

¡Es tiempo de dar la batalla! Vamos a recuperar el mundo para el Reino de Dios. Satanás y sus huestes no pueden seguir avanzando, porque sencillamente, no se lo vamos a permitir…

© Fernando Alexis Jiménez

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¿Cómo liberarse de maldiciones? Renuncie a una vida pecaminosa

Dios desea que seamos libres de cualquier maldición



Fernando Alexis Jiménez
A
 doña Lucrecia nadie le quitaba de la cabeza la convicción de que, bañándose los viernes en la noche con una infusión de ruda y albahaca, le iría mejor en el negocio y ganaría nuevos clientes. Tremendo error. Entró en crisis. No venía ni un taco de frijoles en su puesto público del centro de ciudad de México. Le fue de mal en peor.

Rosendo no comprendía por qué lo echaron del trabajo, no le alcanzaba ni un peso y, a pesar de enviar muchas hojas de vida, no lo llamaban de ninguna empresa para aplicar a empleos vacantes. Él estaba seguro que se debía a todo, menos a que contaminaba su hogar con el adulterio.

¿Puedo ordenarle a los demonios que salgan del cuerpo de una persona?


Fundamentos bíblicos sobre el poder y autoridad del cristiano para echar fuera el mundo de las tinieblas, de una persona poseída o de un territorio donde las potestades de maldad tienen dominio…
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Fernando Alexis Jiménez Anneliese Michel jamás olvidará ese día de 1968 cuando su vida, en apariencia normal, dio un sorprendente giro que la marcó para siempre. Sin explicación alguna comenzó a temblar y perdió el control sobre sus movientos. Ni siquiera podía llamar a sus padres Josef y Anna, en aquella distante, fría y melancólica Alemania en que vio pasar muchos años de su niñez y adolescencia.

Neurólogos de la Clínica Psiquiátrica de Wurzburg, diagnosticaron que padecía una extraña manifestación de epilepsia. Debido a lo que consideraban, eran fuertes ataques seguidos por amplios períodos de depresión, autorizaron su reclusión en la institución médica.

Poco tiempo después las convulsiones iban acompañadas de raptos en los que veía imágenes diabólicas, especialemte cuando se dedicaba a la realización de sus devocionales. Una situación que se tornó angustiosa para la chica que, en el otoño de 1970, empezó a concebir la idea de encontrarse poseída por demonios. No encontraba otra razón para escuchar voces según las cuales sufriría los tormentos del infierno.

Muchos líderes cristianos coincidieron en lo recomendable de que Anneliese, de veinte años ahora, prosiguiera con el tratamiento médico. Sólo en 1974 emergió una luz de esperanza cuando el reverendo, Ernst Alt, solicito permiso a su superior Wurzburg, para ministrar liberación a la muchacha. Hubo una primera negativa.

Entretanto Anneliese, quien residía en Klingenberg, insultaba, golpeaba y mordía a los miembros de su familia. No ingería alimentos por temor a los demonios, quienes decía ella—se lo prohibían. Dormía en el suelo de piedra, comía arañas, moscas y carbón, y había comenzado a beber su propia orina. Se le podía escuchar por toda la casa gritar por horas mientras rompía crucifijos, destruía imágenes de Jesús al tiempo que se producía heridas y se desgarraba las prendas de vestir.

Sólo en 1975 por autorización expresa de las autoridades religiosas Wurzburg, se dio paso a la liberación.

Paralelo al período de ministración, la joven seguía siendo víctima de ataques de los entes que la poseían. No solo se paralizaba sino que perdía el conocimiento.

El 30 de junio de 1976 vino la batalla final contra el mundo de las tinieblas, en momentos en que ya Anneliese sufría neumonía, estaba muy delgada y padecía fiebres muy altas. La joven murió un día después…

Los médicos atribuyeron el deceso a desnutrición severa por parte de la joven.

Un hecho de la vida real, debidamente documentado, y que sirvió de trama a la película “El exorcismo de Emily Rose”. Pregunta que se debe estar formulando, ¿Qué ocurrió? Sin duda hay varias respuestas, pero aquella en la que le invito a pensar, es que no habían hombres y mujeres preparados para ministrar liberación. Ante la presencia de las fuerzas de maldad en posesión de una persona, no sabían cómo actuar.

Estamos en guerra, pero decididos a ganarla
¿Cómo nos enfrentamos a Satanás y sus huestes de maldad? En el poder de Dios. Hacerlo en nuestras fuerzas no es otra cosa que un suicidio espiritual y hasta físico. El poder del mundo de las tinieblas es real, y usted y yo como cristianos comprometidos, estamos llamados a resistirlo y recobrar territorios hoy en su poder, para extender allí el Reino de Dios. Si asumimos una actitud pasiva, millares de almas irán a la eternidad sin Cristo. Y ese es un drama muy grande que no podemos permitir.

El apóstol Pablo, quien tenía amplio conocimiento como los cristianos del primer siglo, sobre la guerra constante en la dimensión espiritual contra las fuerzas de maldad, instó a los creyentes de Éfeso a librar la batalla. En la carta universal a esa iglesia, comparte varios principios que le invito a considerar con detenimiento: “Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”(Efesios 6:10-12)

Pablo no ignora ni minimiza la dimensión de las batallas contra las fuerzas demoníacas; no obstante enfatiza:

1.- Debemos estar vestidos con la armadura de Dios.
2.- Estar preparados para las asechanzas y ataques del Adversario espiritual.
3.- Tener claridad que las confrontaciones son de carácter eminentemente espiritual.

Estos tres elementos giran en torno a un aspecto fundamental: es necesario, primero, obrar en la fuerza y poder de Jesucristo, y segundo, estar fortalecidos en Él.

¿Qué podemos inferir? Que usted como cristiano o cristiana comprometidos en la Intercesión y Guerra Espiritual debe saber a qué se enfrenta. No es algo fácil, sin duda, pero tampoco, algo tan complejo que no podamos enfrentar. Los alimenta una certeza: en el poder de Dios tenemos asegurada la victoria. ¡Usted y yo somos vencedores!

Impartiendo órdenes al mundo de las tinieblas El diablo no sale corriendo por que usted grite fuerte, haga ademanes agresivos o simplemente de taconazos contra el suelo. Eso no lo intimida. Lo que realmente alerta al mundo de las tinieblas es que usted, como siervo de Jesucristo, tenga una íntima relación con su salvador, conozca en qué batalla esté inmerso y en el poder de Dios, esté dispuesto a dar la pelea.

¿Cómo damos órdenes entonces al Satanás y sus huestes? En la autoridad de Cristo (Cf. Lucas 10:19) y bajo el poder de Dios, como leemos en el caso del arcángel Miguel. Él no reprendió a Satanás en su propio poder, sino que dijo: “El Señor te reprenda.” (Judas 9)

Y estamos hablando de un ser angelical que, como leemos posteriormente en Apocalipsis 12:7, 8 derrotará al propio Satanás, al final de los tiempos.

Es solo a través de nuestra relación con el Señor Jesucristo como tenemos autoridad sobre Satanás y sus demonios. Es solo en Su Nombre que nuestra reprensión tiene algún poder.

En ese proceso es que usted y yo necesitamos de la Armadura de Dios, que describe el apóstol Pablo en Efesios 6.13-18.

LA ARMADURA DE DIOS EN EL CRISTIANO
 
Componentes de la Armadura de Dios
Cinturón de la Verdad
Coraza de Justicia
Evangelio de la Paz
Escudo de la Fe
Yelmo de la Salvación
Espada del Espíritu
Oración en el Espíritu


Nadie puede desconocer que las confrontaciones con el mundo de las tinieblas son duras, pero tampoco podemos pasar en alto que si nos movemos en el poder de Jesucristo, bajo Su protección divina, derrotamos las fuerzas de maldad.

Usted y yo descansamos en el hecho de que somos justos delante de Dios por el sacrificio del amado Señor Jesús en la cruz. No importa cuánto hayamos pecado ayer; hoy somos puros y justos en Su presencia, gracias a la sangre vertida en la cruz por nuestro amado Salvador. Él nos trajo perdón. Usted y yo tenemos ahora entrada al Padre celestial, y somos—téngalo presente—vencedores.

No debemos vacilar en nuestra fe, no importa cuán fuertemente seamos atacados. Nuestra defensa principal es la seguridad de que tenemos nuestra salvación, y el hecho de que las fuerzas espirituales no pueden quitárnosla. Nuestra arma ofensiva está en la Palabra de Dios, no en nuestras propias opiniones y sentimientos. Debemos seguir el ejemplo de Jesús en reconocer que algunas victorias espirituales solo son posibles a través de la oración.

El Señor Jesús, ejemplo de un Intercesor y Guerrero Espiritual

Nuestro amado Dios y Salvador Jesucristo, fue sometido a prueba por las asechanzas de Satanás. La Biblia nos enseña que “…Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a ÉL el tentador, y le dijo; Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. Él respondió y dijo: Escrito está; No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra. Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a Él solo servirás. El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.” (Mateo 4:1-11)

¿Nos exime el ser cristianos comprometidos enfrentar ataques del mundo de las tinieblas, bien sea bajo tentación, asedio o incluso, intentos de influencia en los pensamientos? En absoluto. Pero es en este punto donde debemos tener muy definida la necesidad de permanecer prendidos de la mano de Jesucristo.

Observe que el propio Señor Jesús enfrentó momentos difíciles, justo cuando estaba en intimidad con Dios. El Adversario le tentó con fatiga, hambre y poder—tanto material como espiritual--. En todo momento nuestro amado Señor Jesús estuvo asido de las Escrituras y citó pasajes que rebatieron toda argumentación de Satanás.

Un Intercesor y Guerrero Espiritual como usted y yo, debe pasar tiempo en oración con el Padre, pero también, asiduo en el estudio bíblico. Es un ejemplo que asumimos del amado Maestro.

¿Cómo nos conocen en el mundo espiritual?

Adicionalmente otro hecho: Satanás sabe quién tiene autoridad y quien no. A usted y a mi, aunque lo pasemos por alto, nos conocen no solo en el mundo físico, sino también en el mundo espiritual.

Un ejemplo que grafica este asunto, lo comparto con usted en el libro de los Hechos de los Apóstoles: “Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo; - Os conjuro por Jesús, el que predica Pablo. Había siete hijos de un tal Esceva, judío, jefe de los sacerdotes, que hacían esto. Pero respondiendo el espíritu malo, dijo; -A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois? Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando sobre ellos y dominándolos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos.” (Hechos 19:13-16)

Observe que estos judíos, que pretendían ministrar liberación a los cautivos, profesaban una religión—el judaísmo—pero eso no les daba autoridad. Lo que realmente nos otorga autoridad es la intimidad con Dios, y vivir conforme a Su voluntad. No es la denominación en la que se congrega ni el tiempo que lleva como cristiano, es la intimidad con el Señor.

No olvide, usted como Intercesor y Guerrero espiritual, no se puede apoyar en sus conocimientos ni tradición religiosa sino en el poder de Dios. Segundo, cuando reprende al mundo espiritual de las tinieblas, lo hace en el Nombre del Señor Jesús, no en el nuestro; en tercer lugar: Nos protegemos con toda la armadura de Dios y libramos las batallas con la espada del Espíritu – La Palabra de Dios. Por último, debemos recordar que aunque libramos batallas contra Satanás y sus demonios, no cada pecado o problema es un demonio que necesita ser reprendido. El propio apóstol Pablo nos enseña que “Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó” (Romanos 8:37).
Piense por un instante: usted es cristiano y como tal, llamado a vencer en el poder de Jesucristo. No es usted quien tiene que salir corriendo, sino Satanás y sus huestes. En Cristo somos –como lo dice el autor sagrado--, más que vencedores.

Si tiene alguna inquietud, por favor no dude en escribirme a pastorfernandoalexis@gmail.com o llamarme al (0057)317-4913705.

© Fernando Alexis Jiménez 

Léanos diariamente en www.GuerraEspiritual.Org y www.BosquejosparaSermones.Com  

Es tiempo de emprender un cambio definitivo con tu familia

Decídete a emprender el cambio en la relación familiar
Por Fernando Alexis Jiménez

¿Usted podría describir el día que se enamoró? Vamos, hágalo. ¿Estaba lleno de amargura y deseando que todo terminara y de pronto se encontró a alguien y sencillamente dijo: “Me tocó: Esta será en adelante mi pareja”? Sin duda que no. Lo más probable es que no recuerde ni la fecha ni el día, pero sí la fecha en la que conoció a la persona que hoy en su cónyuge. Un instante pudo convertirse en su existencia en algo maravilloso. ¿Lo recuerda, verdad? Generalmente a todos nos ocurre. No olvidamos ese instante. Nos marca para toda la vida.

Pasos prácticos para superar el dominio de la ira

Dios nos permite tomar control de nuestras emociones

Por Fernando Alexis Jiménez

Ricardo se enojó tanto porque un guarda de tránsito le expidió un comparendo, que decidió agarrar el auto a puntapies. Estaba incontrolable. Incluso ofendió a los agentes pese a los ruegos de su esposa para que se calmara. Laura, en otro lugar de la ciudad, se llenó de ira con su marido porque no cortó el cesped del antejardín el fin de semana. Le gritó todo tipo de improperios. Incluso le dijo que se fuera de casa. Una hora después, cuanto retomó la calma, estaba llamándolo desesperada al teléfono celular para pedirle perdón.

¿Vale la pena sacrificar la familia en búsqueda del éxito?

Por Fernando Alexis Jiménez

¿Servir a Dios de manera incansable, necesariamente puede hacerse aún a costa de la familia? Esta pregunta quizá pasó por nuestros pensamientos alguna vez. Recuerde a una bien intencionada mujer que sólo veía a su marido los fines de semana.

Pida perdón si ha ofendido a su familiaSi ofendió


Por Fernando Alexis Jiménez  
Rosaura y Leonardo discutieron. Eran las diez de la mañana, y no podían especificar por qué fue. Quizá un comentario, tal vez una palabra o un gesto recién despertaba el solo, perezoso y juguetón, tras las montañas. Desde ese momento los dos sintieron que todo perdió su encanto, el día no era el mismo.

Rosaura estaba haciendo cuentas en su oficina, y pensaba en su esposo. “¿Qué dirá si lo llamo?¿Estará enojado conmigo, todavía?”, se preguntaba.

Leonardo coincidía en estos pensamientos mientras velaba que la producción de conservas, en la factoría, cumpliera los estándares de calidad exigidos. Entre lata y lata de alimentos, la imagen de Rosaura estaba en su pensamiento.

Si ofendió a su familia, pida perdón
Finalmente una llamada. Decidieron pedir perdón el uno al otro. El asunto se arregló. Y esas pocas palabras: “Perdóname, me equivoqué”, imprimieron una nueva dinámica al día. Todo cambió. El sol se pintó de alegría y hasta el reloj de pared, en la oficina, parecía entusiasmado mientras el minutero se dejaba perseguir por el segundero.

¿Qué está ocurriendo con tu relación de pareja?¿Dejaste que la molestia, el resentimiento, el rencor o la rutina te embarguen? Es tiempo de hacer un alto en el camino. Si no aplicas correctivos, pronto estarán discutiendo por elementos intrascendentes y la relación terminará más distante hasta que no solo se produzca una separación de cuerpos, sino emocional.

Una valiosa reflexión del autor, Richard J. Leider, pone de relieve el asunto: “Son innumerables los matrimonios que rápidamente decaen en comentarios coléricos, o con la misma frecuencia, o en el silencio total.” (Richard J. Leider/ David A. Sharipo. “Vuelva a empacar sus maletas”. McGraw Hill. México. 2006. Pg. 19)

Limitarse a ver pasar los días… Y esa, sin duda, no es la voluntad de Dios. Él desea que aprovechemos al máximo cada instante, y que lo vivamos bien junto con nuestra familia.

La fe cristiana encuentra sentido, cuando reconocemos los errores y nos disponemos a pedir perdón, comenzando por nuestra propia pareja si le hemos ofendido. El Señor Jesús enseñó: Por lo tanto, si presentas una ofrenda en el altar del templo y de pronto recuerdas que alguien tiene algo contra ti,  deja la ofrenda allí en el altar. Anda y reconcíliate con esa persona. Luego ven y presenta tu ofrenda a Dios.”(Mateo 5:23, 24. NTV)

Piense por un instante que, si continúa guardando rencor con su pareja o algún miembro de la familia, además de desasosiego perderá minutos, días, semanas valiosas que podría disfrutar estando en armonía con ellos.

Hoy es el día para pedir perdón y, además, disfrutar la vida que Dios desea para usted. Es un proceso que a primera vista no resulta fácil, pero con ayuda del Señor podemos lograrlo. Y hablando de Dios, ¿ya recibió a Jesucristo en su corazón? Hoy es el día para que lo haga. Le asunto que es una decisión de la que jamás se arrepentirá porque alcanzará el crecimiento personal y espiritual que tanto anhela. Tome hoy la decisión.



Palabras que edifican y que no destruyen


Por Fernando Alexis Jiménez

Luis se enojó con su esposa. Por cualquier trivialidad. Discutieron. Él la ofendió. El resto del día los dos la pasaron muy mal. Él pasó más de una hora marcándole al celular, antes que ella respondiera. “No quiero hablar contigo porque me ofendiste esta mañana y te fuiste si decir nada, ni siquiera lo siento…”, se quejó ella.

Cuando Rosario revisó el diálogo sostenido con su amiga, comprobó que se fue de palabras sin razón de ser. Se salió de casillas. Un malentendido, sin duda. Ahora tenía el compromiso de llamarla y pedirle disculpas, pero le resultaba muy complicado. Debía primero vencer la raíz de orgullo. Difícil pero necesario.

Permita que Dios transforme su vida y su familia
Tal vez usted mismo está viviendo esa situación. Discutió con su esposa o quizá con sus hijos o alguien cercano en su círculo de amistades. ¿Qué piensa hacer?¿Acaso dejar que pase el tiempo sin resolver esa situación?

Lo más fácil es enojarnos y ofender, y con las palabras hirientes viene el distanciamiento. En ese proceso dañamos a las personas, incluso a las que amamos.

Con las personas que nos afectan positivamente, a las que apreciamos o amamos, es necesario volver a reencontrarnos. Viene a mi mente lo que escribe Richard J. Leider: “¿Cuántas horas alegres ha desperdiciado usted últimamente? Si usted es capaz de reírse de sí mismo, eso cambia por completo su estado de ánimo. Piense en esto la próxima vez  que se vea apremiado por la mañana, desesperado por irse a trabajar. Deténgase y trate de ver el aspecto gracioso de la situación, y de todo aquello que tiene por arreglar con las personas cercanas ese día.”(Richard J. Leider/ David A. Sharipo. “Vuelva a empacar sus maletas”. McGraw Hill. México. 2006. Pg. 17)

Cuando hacemos un análisis cuidadoso, sin duda descubrimos que herimos con nuestras palabras y acciones, a las amistades pero—en primer lugar—a los miembros de nuestra familia. Recuerde que fuera somos el fiel reflejo de cuanto somos en casa. Alguien agresivo con sus compañeros de trabajo, lo ha sido primero en el hogar.

Estoy convencido que cada vez que nos empecinamos en discutir, cerramos toda puerta al entendimiento y la paz interior se desmorona, aun cuando sea un poquito.

¿Qué nos dice el libro de los triunfadores que es la Biblia? “En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia.”(Proverbios 17:17)

Las personas que amamos—nuestra familia—y aquellas por quienes profesamos aprecio—nuestras amistades—son valiosas en nuestra vida. Hoy es el día para restablecer las conexiones. Pedir perdón si les hemos ofendido o arrojar al fondo del mar los recursos del daño que tal vez nos causaron.

Si se trata de su pareja o sus hijos, perdónelos. Hoy es el día para hacerlo. Recupere una partecita valiosa que le llevará a esa paz interior que Dios desea que experimente.
Y hablando de Dios, ¿ya recibió a Jesucristo como su Señor y Salvador? Hoy es el día para que lo haga. Emprenderá tomado de Su mano, ese maravilloso camino hacia el crecimiento personal y espiritual. Puedo asegurarle que no se arrepentirá…

Si buscamos, hallaremos soluciones a conflictos familiares


Por Fernando Alexis Jiménez

U
n día cualquiera la mujer sentó con su esposo como de costumbre, para desayunar. Era un día hermoso. El sol brillaba en lo alto y el cielo azul anticipaba que sería un día hermoso. Él se quedó mirándola en silencio y tras tomarse un sorbo de café, le dijo: “Claudia, hay algo que deseo decirte desde hace mucho tiempo: Deseo separarme”. Ella sintió que el mundo se hundía bajo sus pies. “¿Qué daño te he causado?”, fue su pregunta inmediata, para recibir de él una respuesta lacónica: “Ya no te amo”. Cuatro palabras cargadas de resentimiento que le resultaron demoledoras y golpearon su corazón. Ese fue el comienzo de un proceso de separación que resultó traumático.

Dios nos ayuda a encontrar armonía en la relación familiar
¿La decisión de acudir al divorcio se tomó de la noche a la mañana? Sin duda que no. Fue la concatenación de muchos incidentes que fueron menoscabando la relación hasta que el distanciamiento entre los dos dio lugar al divorcio emocional y concluyó con la separación de cuerpos. Ese fue el último nivel. Dos niños, fruto de la relación, comenzaron desde entonces a morar en un hogar disfuncional.

Conviene tener en cuenta la siguiente advertencia de dos especialistas en relaciones de pareja: “A menos que el amor de pareja se mantenga fresco y se nutra, se desvanecerá como una vieja fotografía. El matrimonio es una relación dinámica de amor entre un hombre y una mujer y a cada instante esa relación se hace más profunda, o por el contrario, se estanca y decae. Y todos los matrimonios deteriorados señalan al menos un único camino, oscuro y desalentador, que puede terminar en el divorcio.”(Gary y Barbara Rosberg. “Matrimonio a prueba de divorcio”. Editorial Unilit. 2004. EE.UU. Pg. 18 )

Jamás olvide que una pareja de novios no experimenta el amor sino una fase de enamoramiento que puede prolongarse hasta un año después de contraer matrimonio. A partir de ese momento se comienza a afianzar el verdadero amor.

El apóstol Pablo escribió: “El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.”(1 Corintios 13:8. RVR 1960). Es una frase pequeña, es cierto, pero cargada con una profunda enseñanza que aplica a la relación matrimonial. Nada, ni la circunstancia más grave, puede ni debe llevarnos al divorcio.

Es importante que hagamos un alto en el camino y evaluemos si de verdad hemos asumido el compromiso de alimentar el amor cada nuevo día, edificando la relación de pareja, perdonando las ofensas y haciendo nuestro mejor esfuerzo para que se continúe dando solidez a la relación. Es cierto que lo ideal es que seamos correspondidos por nuestra pareja en este propósito; no obstante, quienes debemos dar el primer paso somos usted y yo. Hoy es el día para tomar la decisión.

Hacia la búsqueda de la armonía familiar

¿Qué hacer cuando el matrimonio atraviesa por una crisis que a primera vista luce profunda? Lo más importante: Desechar la idea del divorcio y darnos a la tarea de recuperar la relación. La sicóloga colombiana, Amelia Rodríguez, enfatiza en esta disposición de seguir luchando por la pareja: “Si percibe que la relación con su cónyuge ha ido perdiendo la magia, se ha ido deteriorando y cada vez se sienten más distantes, quizá sea el momento de hacer un alto en el camino para recuperarla… No permita que el sentimiento se marchite por una sensación de vacío y soledad.”(Amelia Rodríguez. “Enamore a su pareja”. Diario ADN. 06/06/2014. Pg. 22)

Lamentablemente infinidad de parejas acuden a la separación como la única salida a sus conflictos y desestiman la maravillosa experiencia de compartir la relación para edificación mutua pero también para el crecimiento de nuestros hijos, fruto del amor de la pareja.

¿Se pueden hallar salidas a una crisis? Sin duda que sí. Los autores Gary y Barbara Rosberg nos ofrecen su perspectiva, enfatizando que todo parte de una disposición de corazón y actitud de cambio: “Saber cómo remediar un matrimonio deteriorado es algo que nos anima a mantenernos alerta pero que al mismo tiempo, nos llama a mantener viva esa llama de amor… ¿Las tensiones, demandas y desilusiones de la vida han creado un distanciamiento emocional entre tú y tu cónyuge?¿Sabes lo que debes hacer para superar esa brecha? Si no se deciden a crecer juntos, sin duda terminarán en separación. Aunque nunca consideren la posibilidad del divorcio, la ruta de un matrimonio decadente siempre será esa dirección.”(Gary y Barbara Rosberg. “Matrimonio a prueba de divorcio”. Editorial Unilit. 2004. EE.UU. Pg. 24 )

Desconocemos cuál sea la situación en su hogar, pero lo que sí podemos asegurarle es que hay salida para esa encrucijada y que esa salida es Jesucristo, quien recompone todas las cosas si le abrimos las puertas de nuestros corazones.

El enfriamiento del amor de pareja se torna evidente 

El amor no muere en la relación de la noche a la mañana. Ese enfriamiento, así muchos por orgullo no quieran admitirlo, no es espontáneo. Es un proceso. Comienza con el distanciamiento, con dejar morir los detalles, y se alimenta con la indiferencia. Dejamos de lado las expresiones de amor, comprensión, tolerancia, apoyo, perdón y el ofrecer tiempo de calidad a nuestra pareja y a los hijos.

Quizá al comienzo nos sintamos un poco mal ya que ese comportamiento es nuevo, pero con el paso del tiempo no solo parecerá normal sino que nos acostumbraremos y lo miraremos—con el paso de los días—como algo normal.

La esencia de nuestra naturaleza es el amor. Dios nos creó con la capacidad de amar. No en vano escribe el apóstol Pablo: “El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.”(1 Juan 4:8. RVR 1960)

Si muere el amor es porque lo permitimos ya que el fracturamiento en la relación de pareja va tomando fuerza progresivamente y tenemos la oportunidad de aplicar correctivos. Los autores Gary y Barbara Rosberg, señalan advierten: “Quizá has mirado a los ojos de tu cónyuge o de tus hijos y has descubierto que ya no están conectados. Es probable que te dieras cuenta de tu fracaso al tratar de conectarte de corazón a corazón con tu pareja, y descubres que no es posible y más aún: Reconoces que quizá es culpa tuya.” (Gary y Barbara Rosberg. “Matrimonio a prueba de divorcio”. Editorial Unilit. 2004. EE.UU. Pg. 19)

Es evidente que recién establecemos una relación de pareja, anhelamos que todo funcione a la perfección; no obstante con el paso del tiempo se experimenta un deterioro al que no prestamos atención.

Tenga presente que toda relación matrimonial experimenta altibajos, pero que lo grave es no resolverlos oportunamente ya que se puede estar separados emocional y físicamente aun cuando se comparta el mismo espacio, bajo el mismo techo. Con el paso de los días los cónyuges terminan convirtiéndose en dos extraños.
 
Si Dios gobierna la familia, hay entendimiento entre todos
Ese hecho lleva a mantenernos atentos, evaluando cómo evoluciona el trato que se prodigan mutuamente, la forma como se expresan el amor y, si identificamos que algo anda mal, aplicar los correctivos necesarios. Por supuesto, es un paso que demanda compromiso, renuncia al orgullo y disposición a perseverar. ¡Su relación de pareja puede salvarse!

Piense: ¿En qué momento comenzó la crisis de familia?

En algún momento de su relación de pareja, pregúntese: ¿Me comunico con frecuencia con mi pareja?¿Guardo hacia mi cónyuge “secretos”?¿Perdono a mi esposo o esposa cuando me hiere con sus palabras o me resulta difícil perdonar?¿Disfruta la proximidad física, emocional y espiritual con su cónyuge? Estos son solo algunos interrogantes que nos ayudan a descubrir si nuestra relación matrimonial está deteriorándose.

Recuerde que el enfriamiento de la relación en muchas ocasiones comienza  desde el mismo momento en el que los componentes de la pareja deciden dejar la fase de noviazgo para pasar a un mayor nivel: el del compromiso matrimonial. Es entonces cuando terminan los elogios, cesan las celebraciones y las ocasiones de pasar tiempos juntos. En algunos casos afloran el mal carácter en alguno de los dos, la intolerancia y los choques.

Al abordar el asunto de cómo salvar el matrimonio, la sicóloga Amelia Rodríguez, señala: “El primer paso es identificar si la relación está atravesando por una crisis. No se preocupe, en algún momento todas las parejas la viven…. Sea detallista y tenga en cuenta que el amor se construye día a día, ya que es como una planta frágil que requiere de mimos y atenciones. El amor requiere de tiempo y dedicación por lo que usted debe demostrarle a la pareja lo mucho que significa para usted y aceptarla tal como es, con sus virtudes y defectos, sin intentar cambiarla.”(Amelia Rodríguez. “Enamore a su pareja”. Diario ADN. 06/06/2014. Pg. 22)

Nuestra actitud no debe ser de renuncia o de resignación frente a la familia. Por el contrario, debe ser de perseverancia. Hacer un alto en el camino, evaluar dónde tuvieron origen las diferencias y reemprender el camino, no en nuestras fuerzas sino con ayuda de Dios. Él nos asegura la victoria por encima de cualquier circunstancia, aun cuando todo haga pensar que la separación es inevitable.

No podríamos terminar si antes invitarles a tomar la mejor decisión que un ser humano puede asumir: Recibir a Jesús como Señor y Salvador. Le puedo asegurar que es el comienzo de una nueva vida, a nivel individual y familiar. Ábrale hoy las puertas de su corazón a Cristo Jesús. No se arrepentirá.

© Fernando Alexis Jiménez


La armonía familiar comienza cuando nos disponemos a cambiar

Dios nos ayuda a alcanzar la armonía en la familia
Fernando Alexis Jiménez
Rebeca vino a conocer realmente a Raúl, su esposo, cuando llevaban siete meses bajo el mismo techo. Y ocurrió por una discusión intrascendente. El hombre se llenó de furia, vociferó y se encerró en la habitación con un fuerte portazo. Pasó una semana antes que volviera a hablarle. Ese fue el momento en el que la joven se dio cuenta realmente con quién era que había contraído nupcias.

No ande señalando errores de su familia

Señalarle los errores al cónyuge con crítica, no edifica el hogar sino que lo destruye
Por Fernando Alexis Jiménez

¿Se ha encontrado alguna vez cuestionando a su cónyuge por errores que, con el tiempo, descubre usted mismo tiene? “Mi marido siempre se queja de que soy incumplida, que llego tarde; pero él mismo me ha dejado muchas veces esperándolo para cenar”, se quejaba una joven que pidió consejería. En su criterio, lo más doloroso era la sucesión de críticas que recibía de su cónyuge: “Generalmente no me dice palabras alentadoras”, decía.

Si nos arrepentimos de corazón, cambiaremos con la familia

Arrepentirnos es el primer paso para cambiar con la familia
Por Fernando Alexis Jiménez

Por muchos años Simón fue el borracho del pueblo. Se bebía el poco dinero que ganaba trabajando en los socavones de una mina y algunas veces—generalmente los domingos en la noche—llegaba a exigirle a su esposa que consiguiera dinero prestado para pagar deudas de juego que él había contraído en medio del alicoramiento.

Es hora de mostrar el amor que siente por su familia

¿Pasamos tiempo en oración llevando nuestras relaciones familiares a Dios?
Por Fernando Alexis Jiménez
Si hay un problema que se ha tornado común a los matrimonios, es que esposos y esposas se quejan de no recibir demostraciones de amor por parte de su pareja. “Ya no me quiera”, se lamentan ellas y, ellos—por su parte—consideran que en muchos casos las demostraciones afectivas son parte del pasado, que se quedaron en los recuerdos del noviazgo.

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